Hoy en día abundan en el ámbito cristiano los eventos, campamentos, congresos, etc., con títulos como Apsionados por Su Presencia, Encendidos por Su Presencia, Motivados por Su Presencia, etc.
La idea es despertar en los jóvenes sobre todo la Pasión por Cristo, pero ¿cómo apasionarte por alguien a quien sólo conoces en forma teórica y no real?
Si uno interroga a un sacerdote católico ya sea romano u ortodoxo, a una monja o a un pastor protestante y le pregunta: «¿usted, vive para Cristo?». La respuesta será: «vaya pregunta tonta, por supuesto que vivo para Cristo, yo elegí esto, yo vivo de esto, etc., etc.».
Pero si la pregunta sería: «¿Vive usted en Cristo?». Entonces, el porcentaje de respuesta positiva sería muchísimo más bajo. Hay empleados en ciertas compañías que nunca llegan a conocer personalmente al dueño de la misma. Sólo poseen información acerca de él. Lo mismo pasa en las Iglesias Cristianas. Por eso, la preciosa Holy Brotherhood, la Hermandad Santa con un Padre Celestial al que le decimos Papá con todo el valor y calor del término y un Hermano Mayor genial y ocurrente al cual le conocemos el sonido de Su Voz (mis ovejas conocen mi voz dijo El); las frecuencias de Su Risa y El calor y La Luz de Su mirada es muy diferente. Cuando la hermandad se junta o se conecta, cualquier lugar es El Aposento Alto y es porque Vivimos en El y no simplemente para El.
Conocer personalmente a Cristo no te lo da ningún evento. Te lo da abrirle la puerta de tu corazón (única puerta que se abre desde adentro) y escucharlo decirte: «Hi Broo, ¿cómo la estás llevando?»
Cuando te deleitas en Cristo y eres 100 % verdadero y honesto con El y le muestras tus partes luminosas y tus partes oscuras, Él va a responder todas tus oraciones no expresadas y todos tus anhelos porque así El lo prometió.
