El sistema mundo creado por un personaje llamado Satanás, usando la mente y el alma del hombre, es un sistema generador de adicciones. De hecho este ser espiritual caído y totalmente derrotado por Jesús es un adicto al poder. La ansiedad, el temor y la depresión son la esencia del sistema mundo.
Los sentimientos de soledad, la baja autoestima y la victimización se adueñan del alma de la gente y generan un vacío interior que empuja a la persona a buscar en el mundo exterior un alivio el cual puede ser beber mucho alcohol, comer hasta reventar, consumir drogas lícitas o ilícitas, consumir pornografía, ir al casino a jugar. Todo lo que haga que el cerebro límbico genere químicos, que me hagan sentir bien, eso consumo y me vuelvo un adicto ¿Por qué? porque las células se acostumbran a esos químicos fabricados por el cerebro límbico y quieren más.
El placer que generan esos químicos provoca un Brain Rewiring (Recableado Cerebral) el cual genera circuitos dopaminérgicos reverberantes que no hay centro de adicciones que pueda cortar o frenar eso, ya que, el individuo que está supuestamente recuperado, simplemente cambia el objeto de su adicción.
He visto ex droga dependientes volverse adictos al trabajo o a la religión porque sus células siguen reclamando estímulo y su programa subconsciente (donde hay archivos de experiencias pasadas con frustración, dolor, abandono, rechazo, etc.) los lleva a repetir la historia; y se repiten los ciclos de victoria y derrota sin fin cumpliendo lo que la Biblia dice en Eclesiastés: «No hay nada nuevo bajo la luz del cuarto día» y eso es porque nadie les explicó que no se puede usar el mundo exterior para transformar el mundo interior.
¿Cómo sabrán si no hay quien les explique? Dice la Biblia en la Carta a los Romanos.
Alguien tiene que explicarles lo que les pasó: sus centros de satisfacción y gozo fueron recalibrados por las tinieblas, usando la adicción como válvula de escape a una realidad interior no grata. Hay emociones, sentimientos y pensamientos grabados en el subconsciente que mantienen la conducta adictiva. He visto a un joven con el cual se intentó de todo: liberación, ministraciones grupales, sanidad interior, campamentos, hogar para adictos, etc., etc. y vuelve a caer vez tras vez.
¿Qué pasó que nada funcionó? que este joven y el resto de los adictos a lo que sea construyeron una personalidad adicta a los químicos internos generados por las emociones y creen ser esa imagen que construyeron, la cual no les permite cambiar nunca.
¿Hay una solución? Sí, Verdadera Adoración y Meditación Profunda que te permitan observar tus pensamientos y tus sentimientos y exponerlos a la luz del Primer Día. Entonces, El Espíritu Santo te mostrará todo ese desastre oculto en el rincón vacío del alma y te ayudará a renunciar a esa personalidad y ser redimido de ti mismo. Los sentimientos de victimización, frustración y carencia se irán y serán reemplazados por gozo, paz, quietud y sabiduría; dejarás de ser impaciente con tus seres amados (pareja, hijos, padres) y dejarás de acusar a cuantos te rodean quejándote todo el tiempo.
¿Está la mayor parte de la Iglesia en condiciones de hacer esto? La Respuesta es NO. Porque hacer esto requiere el conocer el verdadero Mundo Espiritual y tener Revelación de la Obra Completa de Cristo, para desmitificar las Dimensiones Espirituales y obtener el Milagro tan esperado de una vida realmente transformada. Hay que entrar a Dimensiones y Frecuencias más altas para abandonar la adicción al cuerpo físico, al entorno y al tiempo lineal.
Escribo esto para que lo mediten gente bella.
