Cuando una persona enfrenta una enfermedad que le resta calidad de vida o que le quita libertad o que amenaza potencialmente su vida además de concurrir a uno o más médicos suelen buscar auxilio en la religión cristiana en donde generalmente le dirán: «Bueno, es la Cruz que le toca llevar», «Dios sabe el por qué», «tómelo con cristiana resignación», «recuerde que en el mundo tendremos aflicción», «procure consolarse en el Señor». Todo esto sólo te lleva a aceptar el diagnóstico y naturalizar el dolor, lo cual no soluciona nada.
Ojo con las palabras «incurable», «de por vida «, «terminal». He visto con mis propios ojos, a gente con esos diagnósticos, sanar de forma maravillosa y comprobada por modernos escáneres.
La religión cristiana puede decirte muchas cosas pero El Cristo Vivo te dice otras: «Por mis llagas son ustedes sanados», «Para el que cree nada es imposible», » Pidan y se les dará «
¡No bajes los brazos! No te mueras antes de tiempo.
¿Crónico? ¿Incurable? ¿Terminal? No son condenas… !Es un desafío!
Una enfermedad no es un problema de un órgano o de un tejido. Una enfermedad es un problema de la persona entera; no es posible un cambio sin abarcar la totalidad de la persona ya que somos cuerpo-mente-espíritu.
Sanarse es un viaje en el cual la ciencia más moderna camina junto con la espiritualidad
Jesús enseñó una parábola: la de la moneda perdida y encontrada…esa moneda es hoy tu salud.
Se puede sanar la Diabetes tipo 2, ésta era vista como algo irreversible hasta que surgieron Gabriel Cousens, Mark Hyman y Jesse Inchauspé mostrando que esa realidad amarga puede ser revertida.
El Sistema Límbico o Cerebro de Broca tiene una capacidad para fabricar sustancias químicas que supera a cualquier compañía farmacéutica existente.
Jesús te da la autoridad y el derecho divinos de accionar ese laboratorio interior cambiando pensamientos y creencias, alimentándote mejor y haciendo ejercicio. Expande tu Espíritu y Consciencia … Medita y aprende a ser Neurofeliz.
Sanarse es un Camino y un Viaje
