El Señor nuestro Dios hizo al hombre comunitario porque El Señor mismo es una Comunidad de Tres Personas: Abraham, Isaac y Jacob vivían en comunidades. Somos seres comunitarios -no congregantes- por naturaleza. Una Comunidad nos brinda la oportunidad de vivir una vida más plena y dichosa, con más significado y resiliencia.
Seguir a un ministerio que te permite adquirir conocimientos a través de escuelas y encuentros, pero si esos conocimientos no te sirven para tener una mejor salud, para sanar las heridas de la vida y para vivir en plenitud el mundo espiritual y desarrollarte como persona. Pues, para qué te sirve. Los conocimientos y destrezas que realmente cuentan son los que te permitan crear una forma de vida que refleje las conquistas de la Cruz y la Resurrección, de lo contrario es puro cotorreo mi hermano/a.
Estamos viviendo tiempos extremos: extrema izquierda, extrema derecha, fundamentalismos religiosos, fenómenos climáticos que dañan a poblaciones enteras. En el futuro próximo serán las Comunidades Visionarias las que podrán adaptarse a los extremos de la nueva realidad. El Planeta Tierra ya no puede sostener los hábitos y costumbres de la Cultura Occidental actual.
Fuimos diseñados para cambiar y transformarnos y Jesús el Sanador hablaba de vivir El Reino de Dios como una experiencia continua que te transforma y que eleva tu consciencia. ¿Lo estás consiguiendo con los conocimientos que estás recibiendo? La Historia nos muestra que no sobrevive el más fuerte sino el que cambia y se transforma ¿no me creen? Pregúntenle al Tiranosaurio Rex y al Mamut.
Dios son tres personas e hizo al ser humano con tres partes fundamentales: Cuerpo, Mente y Espíritu; aprender a manejar esa herramienta formidable que es la Mente es lo que te permite experimentar el mundo espiritual. Una mente nueva, reseteada es lo que Jesús pidió y soñó, no gente que se sepa versículos de memoria porque los fariseos eran así.
