Las ceremonias de medicinas ancestrales o alternativas no te hacen más espiritual, ayudan a sanar tu cuerpo físico pero no a entender tu diseño original. Si sólo encuentras la espiritualidad en el ayahuasca, el peyote, los hongos u otros elementos como las ceremonias del Munay ki. Entonces, caíste en el error de la nueva era en donde el objetivo es vibrar con el alma (lo mismo propone la Kabala) y no con tu espíritu. El alma necesita ceremonias, prácticas y elementos externos para sentirse espiritual: cuarzos, sahumerios, etc.
Los hongos los psicodélicos, el ayahuasca ayudan a alterar tus estados de Consciencia, pero no te ayudan a integrar la Luz a la cotidianidad e ir despojándote de sombras. De nada sirve prender un sahumerio para limpiar el ambiente, si tu ambiente interior no fue limpiado por Jesús.
Les aclaro algo más: la Nueva Era te invita a abrazar tus sombras ¿por qué? Porque ellos se mueven en la Luz del 4to día la cual produce sombras, en cambio la Luz del Primer Día no produce sombras. Jesús también te invita a que abraces tus sombras como aceptación de que te pertenecen. Por ello, Él derrama luz sobre nuestras sombras (Salmo 18), pero de ningún modo Jesús te va a permitir que las mantengas. Un hijo de luz (y nosotros somos eso) no tiene ni tinieblas ni sombras. Por eso, no podemos ser religiosos: la religión es sombra y eso incluye en la misma bolsa a la religión cristiana y a la nueva era.
