Las prácticas contemplativas en la Historia de la Fe Cristiana, se centran en: la Oración, la Meditación y la Adoración.
Es la Unión con Jesucristo, practicando el silencio y la quietud como respuesta al pedido expreso del corazón del Señor: «Estén quietos y en silencio para que me conozcan como Dios» (Salmo 46:10).
La Vida Contemplativa se caracteriza por la Meditación, El Silencio y la Adoración Continua, contemplando el rostro de Jesús con los ojos de la Fe.
Quienes hemos elegido este camino, buscamos profundizar nuestra relación con Jesús. Y además de eso, la vida contemplativa es entrenar Mente y Corazón, para trabajar en Unicidad y Coherencia, generando un bienestar integral en cuerpo mente y espíritu.
Como profeta, estoy siendo pionero en recuperar joyas perdidas que le pertenecen al Reino de Dios; pero, como médico holístico estoy dando lugar a un nuevo concepto en medicina integrativa: Neurociencia Contemplativa consciente de los tremendos beneficios que trae esto.
La Vida Contemplativa te ayuda a cultivar tu forma de relacionarte con el Mundo Espiritual y también te ayuda a entender que, cuando Dios te creó, te dio un cerebro con la capacidad de construir y modificar la realidad.
Preciosos hermanos han creado un blog con el Nombre Vida Contemplativa en donde pueden encontrar escritos y reflexiones mías.
Aquí es donde estoy parado y ya sea que, me acepten o que me rechacen siempre estaré allí, encendido como una lámpara que cada día brilla más para llevar luz a corazones en sombras. Ya no molesten por causa mía a quienes me honraron mentoreándome, yo no puedo ser una copia de otros. Dios me dio un diseño único y especial para bendecir a cada creatura y creación de Él.
