Yo estudié para ser pastor en un seminario pentecostal tradicional y me gradué de pastor en el Ministerio de Jimmy Swaggart, me ungió como ministro un pastor que vino desde Brasil y antes de derramar aceite sobre mi cabeza me preguntó: «¿José para que quieres ser pastor?». Mi respuesta casi automática fue: «porque quiero hablarle de Jesús a toda la gente, sanar enfermos y echar fuera demonios». El Pastor Vergara (ese era su apellido) me miró, cerró los ojos y al abrirlos nuevamente me dio una Palabra de Ciencia: «Lo de Jesús ciertamente lo harás, lo de sanar enfermos no será imponiendo manos y lo otro; serás un líder en guerra espiritual pero un día te darás cuenta por donde va la verdadera liberación».
Luego, esa palabra se fue desenrrollando y Jesús me llamó a ser médico, fui un líder en guerra espiritual estratégica, le hablo a la gente de Jesús pero anoche me desperté varias veces y tuve un sueño más bien agitado y era Jesús intentando explicarme algo muy importante:
Jesús: «Mira amigo, la gente piensa que la actividad demoníaca sigue igual que cuando estuve en la Tierra corporalmente, mi ministerio terrenal se caracterizó por las sanidades y liberaciones, pero nadie toma en cuenta que después vino la Cruz, ahí destruí al diablo y al descender al infierno sometí a todas las potestades. Caleb te reitero lo que escuchaste decir al Apóstol Fernando Orihuela, No Existen los Poseídos, simplemente porque el diablo no es dueño de nada. Lo que hubo es gente que estaba demonizada en la Era a la que puse fin con Mi Muerte y Resurrección».
Cuando medité en la profundidad de esas palabras no pude menos que llorar de la emoción y entendí que La Verdadera Liberación es liberarte de la identidad que tú mismo armaste hechizado por el sistema y las tinieblas. La buena noticia es que puedes liberarte de tu vieja mente para entrar al Reino de Quietud. Estad Quietos y conoced que Yo Soy Dios. Liberate verdaderamente y vuela alto. El Espíritu es el viento debajo de tus alas.
