La Meditación es beneficiosa en todos los niveles: físico, mental y espiritual. De hecho como Médico he aprendido que La Meditación es una excelente Medicina Preventiva: Reduce la Presión Arterial y la Frecuencia Cardíaca, Potencia el Sistema Inmune, Reduce las Hormonas del Estrés y Mejora la Calidad del Sueño sin intervenciones farmacológicas.
La Meditación crea pensamientos nuevos en vez de los habituales y repetitivos que te mantienen en la rueda del Hamster de esa manera contribuye que tu evolución como persona. ¿Por qué? Porque meditar es aprender a habitarte a ti mismo con mayor empatía y resiliencia – aprender a amarte y cuidarte.
La Meditación también te ayuda a cumplir un mandato de Jesús: sean mis testigos. Meditar – como me lo enseñó Jesús – es el arte de ser testigos del Mundo Espiritual en toda su belleza, grandeza y plenitud.
¿Jesús enseñando Meditación ? Pues sí – Jesús puede enseñar de todo. Por algo lo llamaban MAESTRO. El problema es que si sólo tienes enseñanzas acerca de Él y no lo conoces personalmente en toda su genial esencia de 100% hombre y 100% Dios pues, nunca sabrás todo lo que Él puede enseñarte. Desde Arte a Neurociencia, desde cocina a física cuántica.
Yo medito para vivir los resultados de Su Resurrección.
