Hola gente bella
Hoy me desperté meditando acerca de que Jesús vino para deshacer las obras del diablo (1 Juan 3:8). Para ello, primero se deshizo del diablo echándolo fuera y reduciéndolo a nada pero quedaron las obras, ¿Cuáles son esas obras? ¿Dónde están? ¿En el barrio rojo de California y Holanda? ¿En los casinos y clubes nocturnos de Las Vegas? ¿En el Fuerte Apache de Buenos Aires? No – todas esas cosas son las consecuencias visibles de las obras del diablo.
Las obras del diablo se establecieron en el Primer Adán y desde allí se vienen transmitiendo a toda la humanidad. El diablo empujó al hombre a elegir la Dualidad y eso trastornó el diseño original a nivel cerebral. Sí, tal como acabas de leer: a nivel cerebral. Dios creo al hombre con un cerebro holográfico que trabaja en Cooperación y Unicidad pero la Dualidad de esta Dimensión Espacio Tiempo, separó al cerebro en Dos Hemisferios casi antagónicos en sus funciones y es ahí donde las tinieblas establecieron su obra.
Satanás es un gran ilusionista (aparentemente fue el primer egresado de Hogwarts, la escuela de magia y hechicería) y la ilusión trabaja con luces y sombras. El surgimiento de los Fariseos muestra esto bien claramente: ¿qué necesitó Satanás para engendrar a los fariseos? Las sombras de La Ley y la luz del cuarto día.
¿Dónde depositó Satanás las sombras? En el sitio que crea la Mente: El Cerebro, ¿Por qué allí? Porque como descubrió la moderna Neurociencia «Brain creates Mind and Mind creates Matter» (El cerebro crea la mente y la mente crea materia). Cuando le pregunté hace muchos años a un distinguido profesor de Neurología por qué había dos hemisferios cerebrales, la respuesta que obtuve fue: «Bueno por obra y gracia de la Evolución; primero, existió el cerebro reptiliano. Luego, el cerebro de los mamíferos y finalmente el cerebro humano y ya deje de preguntar tonteras».
Carlos Sagan me dio un mejor dato: «yo creo que hay dos hemisferios para conectar con El Universo exterior y con El Universo interior». ¡Y tenía razón! Lo curioso es que Carl Sagan era ateo, pero tenía un corazón noble y amaba la creación y Dios dijo que si Los Hijos no hablaban sobre algo, Él haría que las piedras hablen y Sagan con sus aportes fue una piedra preciosa.
Ahora que El Espíritu Santo me está enseñado Neurociencia de Dios (¿qué título no?). Entiendo mucho mejor el precioso diseño humano llevado adelante por Jesús y El Espíritu Santo. El Hemisferio Izquierdo gente bella es el creador de la Mente Racional y Analítica la cual nos hace eficaces, pero no funcionales al Propósito de Dios. En cambio, El Hemisferio Derecho es el creador de la mente espiritual y es el Hemisferio que se relaciona con la música y el arte. El Hemisferio Izquierdo te dice: «para conocer tienes que ser enseñado porque solo se puede conocer por la vía racional». Empero, El Hemisferio Derecho te dice que existe otra forma de conocimiento que es conocer sin haber sido enseñado (esto explica la existencia de músicos y artistas autodidactas).
Siguiendo con las diferencias: Para el Hemisfero Izquierdo el Bien siempre ha de luchar contra el mal hasta que Jesús vuelva. Para el Hemisferio Derecho el mal se vence con el bien ya no es necesario luchar más contra la tan temida y famosa oscuridad. Simplemente recupera en tu ser la Luz del Primer Día y al portar esa luz la oscuridad se desvanece.
La mente del Hemisferio Izquierdo quiere convencernos de que no hay nada más que el mundo material visible. En cambio, El Hemisferio Derecho te invita a entrar en una realidad invisible que tiene poder sobre la realidad visible. Para la mente del Hemisferio Izquierdo es imposible cambiar la realidad que vives; entonces, tienes que vivir en «cristiana resignación» porque es absurdo intentar penetrar en un territorio tan vasto y desconocido como es el Mundo Espiritual.
La Mente del Hemisferio Izquierdo al no poder crear una nueva realidad se inventa un mundo propio con el que se autoengaña. Por eso, se autovictimiza porque hace una proyección de sus problemas poniendo como responsables a otras personas y si es religiosa pone como culpable al diablo. Es aquí donde Satanás dejo armadas sus obras en forma de sombras. Es el Hemisferio Izquierdo el que nos hace construir una imagen personal falsa para que los demás nos acepten y no nos rechacen y esa tensión tan grande que se genera al fingir ser lo que en realidad no soy y no querer ver mis propias sombras es lo que invita al Sistema Límbico (el cual por Diseño de Dios es un laboratorio interior con capacidad de producir más químicos que cualquier industria farmacéutica) a producir sustancias que vayan de acuerdo con lo que pensamos y sentimos y eso termina generando enfermedades mentales y físicas.
Obviamente deshacer esas sombras requiere algo más que trabajar la iniquidad, hay que activar al Hemisferio Derecho y cambiar la frecuencia de ondas cerebrales para generar una Coherencia Mente Corazón (el que los dos sean uno como dijo Jesús en el Evangelio de Tomás). En eso estoy trabajando con Jesús y El Espíritu.
