“Y entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas”.
Mateo 21.12 LBLA
El Evangelio nos muestra a Jesús tumbando las mesas de los mercaderes en el templo.
Pues bien, hoy ese templo somos nosotros y en el amanecer de este nuevo día que El Padre está trayendo, Jesús está tumbando las mesas personales y alternativas, para poner Su Mesa y servirnos lo mejor del Reino.
Ya el templo material fue símbolo de una cultura cuyo anochecer llegó. Hoy los templos somos los Hijos Hermanos, Hijidad y Hermandad, palabras columnas que sostienen lo nuevo y fresco que Dios está haciendo – no te quedes fuera.
