Los hábitos disruptivos y los ciclos repetitivos en tu vida tienen su origen en la Mentalidad de Orfandad.
La mentalidad de orfandad es la fuente de origen del drama y el estrés haciéndonos creer que nuestra existencia física es lo único que hay.
Despertar a la hijidad nos permite trascender la ilusión de la separación y recordar nuestro origen en El Padre de las Luces.
La gente con mentalidad de orfandad expresa eso a través de creencias limitantes que las mantienen en modo supervivencia, buscando incansablemente, validaciones externas y eso es, tremendamente debilitante.
¿Cuál es la solución? Cristo te invita a una jornada de autoconocimiento para que descubras tu verdadero origen y naturaleza extendiendo gracia a tu vida, para que a su vez tu extiendas misericordia a la de otros.
