Apóstol Caleb Mirkin

15/02/2023

Hora de Post: 5:18 PM

Grandioso momento por un corazón vibrante

Hace unos 4 años ya, mi hijo Benjamín Slow había ganado una mención del Parlamento Juvenil de las Naciones Unidas y como premio me había pedido un libro difícil de conseguir. Fui hasta una librería de gran renombre y dio la casualidad que en esos momentos visitaba la sucursal el Ceo de dicha empresa. Hablando con él le consulté sobre el libro que Benjamín quería y el Ceo pregunta a los empleados:» está ese libro aquí?» Un empleado le responde:» sí, pero está ya reservado por un profesor “. El Ceo me preguntó:» qué edad tiene tu hijo?» » 14 años» le respondí. Sus ojos se abrieron enormes y me dijo con lágrimas en los ojos: “que un chico de 14 años lea sobre el pensamiento libertario me llena de emoción el corazón!! Vamos todavía» Llamó al empleado y le dijo:» anulen esa reservación y háganle un obsequio por el inconveniente al docente» a continuación envolvió con mucho cariño el libro y me preguntó:» vos le enseñaste sobre los pensadores de la libertad?» «si «fue mi respuesta. Entonces me dijo «quiero que nos saquemos una foto » y para mi sorpresa sacó de su mochila un teléfono Lenovo enorme, de unas 8 pulgadas de tamaño y yo quedé gratamente impactado por ese celular gigante (a esos teléfonos también los llaman PHABLET por Phone + Tablet). Mi celular es sencillo y de gama media. No oré ni le pedí al Señor un dispositivo así pues me parecía vanidad. Hace unos días fue mi cumpleaños y un Ceo de una destacada empresa que me honra con su amistad me envió este regalo con las siguientes palabras:» no sabía qué comprarte y mi corazón me decía una y otra vez que te regale esto. Espero lo disfrutes.» Y al abrir el paquete, que venía de Estados Unidos, me llevé una sorpresa enorme: El teléfono Lenovo gigante y esta vez de 10 pulgadas. De inmediato le dije a Jesús:» Y esto qué significa?» «Yo no te lo pedí » y su respuesta y su amplia sonrisa me confirmaron algo que Emerson me había enseñado hace un tiempo: las mejores oraciones son las oraciones no expresadas con palabras audibles sino con sentimientos del corazón. El corazón piensa y siente por sí mismo. Y la respuesta de Jesús fue: “Tú corazón vibró cuando viste ese dispositivo y ese sentimiento resonó en mis oídos más que mil palabras. Ahora bien, si te lo daba en ese tiempo no ibas a tener la madurez suficiente para usarlo como Yo quiero que lo uses. Y como tengo buen humor …se lo viste a un Ceo y un Ceo te lo trae. Utilízalo como Ceo del Reino, con esa mentalidad Caleb.» Pocas veces una charla directa con Cristo me dejó tantas cosas juntas para meditar en mi corazón.

Y, por cierto, les presento mi nuevo teléfono Lenovo:

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