Vivimos en un sistema que ha generado una sociedad enferma en muchos aspectos y el creciente despliegue de las enfermedades crónicas no transmisibles como reuma, diabetes, hipertensión, alzheimer y otras nos muestra que la búsqueda de la salud está mal enfocada.
Somos Espíritu Cuerpo y Mente no simplemente carne, sangre y huesos; por eso, el verdadero bienestar es algo más que físico: es espiritual, mental y físico. Manejar la espiritualidad se está convirtiendo en una ciencia y la Meditación es una herramienta clave en esto. El Mundo Espiritual contiene las claves para una mejor vida en todos los aspectos y lo estoy comprobando al controlar mi presión en diferentes contextos y verla estable en 125 /78 mmHg. Resolví una virosis respiratoria en 72 horas y mi intuición diagnóstica aumentó mucho.
La jornada espiritual holística que empecé realmente vale la pena. La Meditación me conectó con Alguien mucho más Grande que yo que con calidez, honestidad, mucha risa y mucho insight, obviamente estoy hablando de Jesús.
La gente no dimensiona la profundidad y el alcance del versículo: «practiquen la quietud (mediten) y conozcan de verdad al Dios que tienen».
PD.- el fin de semana pasado tuve la sorpresa de que Jesús en persona me esté recomendando. Un querido hermano chileno se comunicó para comentarme que Jesús se le presentó y le aconsejó que yo le enseñe como entrar al mundo espiritual.
