No se puede engañar el corazón de aquel o aquella que encontró su verdadera esencia.
La libertad no puede ser arrebatada a alguien que es capaz de elegir sus pensamientos y sus sentimientos con la guía del Espíritu Santo (por eso, es que donde está El Espiritu siempre hay libertad).
No hay carencia para aquel o aquella que ha descubierto la abundancia dentro de sí mismo/a.
Quien descubre El Reino dentro de sí mismo/a ha descubierto todo.
No hay circunstancia o prueba que pueda derrumbar a quien habita en Cristo.
El Reino ya vino, no hay ninguna necesidad de traerlo. El Reino no es un lugar – es una persona: Cristo. Borre de su mindset ese malware de que hay que traer el Reino.
Jesús fue muy claro en Lucas 17: «El Reino no es algo que puedan decir allí está; tampoco viene por observancia de preceptos ni fiestas- El Reino de Dios está dentro nuestro».
