El Evangelio de Tomás nos muestra que El Reino de Dios ya está disponible para quienes ponen las Palabras de Jesús por encima de cualquier otra voz y en el verso 106 nos indica que, si logramos la unicidad de mente y corazón nada será imposible.
Jesús ha dicho: Cuando hagáis de los dos uno, os convertiréis en hijos de la humanidad y cuando digáis a la montaña, “¡Muévete!”, se moverá.
La Neurociencia moderna ha podido descubrir que hay un código de diseño en el cerebro que es la Coherencia Theta – Gamma o Acoplamiento Theta Gamma.
Gamma es la onda producida al adorar en espíritu y verdad. La Neurociencia la llama la onda de la espiritualidad, estas preciosas ondas modulan las percepciones y la consciencia y crean canales para que fluya la información espiritual.
Theta es la onda de la relajación profunda y la meditación, también es la onda de la cognición interna, pero hay algo más de esta singular onda: es la onda dominante en los primeros 5 años de vida, vale decir que, es la onda cerebral de la imaginación y si todo eso fuera poco, es también la onda de la sanación.
Cuando el apóstol Pablo oraba para que sean abiertos los ojos de nuestra imaginación, en la carta a los Efesios, estaba orando para que nuestro cerebro funcione más en Estado Theta.
Las ondas Theta coordinan las secuencias de actividad entre las distintas regiones del sistema límbico y se ha descubierto que el Hipocampo tiene la capacidad de generar varios tipos de ondas theta coexistentes al mismo tiempo.
Si las ondas Theta y Gamma se desacoplan y no trabajan juntas, si no hay Coherencia Mente – Corazón y si por lo tanto no hay coherencia Theta – Gamma, surgen enfermedades como el Alzheimier y la Esquizofrenia.
La Coherencia Theta Gamma es un mecanismo biológico omnipresente como nuestro Dios y es clave para el rejuvenecimiento y la reparación del ADN y el cuerpo.
El Diseño de Dios es único y preciso – ¡Somos Humanos por Diseño no por evolución!
