Soy un profeta con todas las letras del oficio profético bien puestas.
No soy como esos patéticos personajes que por decirte el número de tu documento de identidad o la dirección donde vives creen que son «siervos ungidos» y lo peor es, que la iglesia tradicional ama a estos personajes y llenan auditorios para escucharlos esperando una palabra.
Un verdadero profeta no es un agorero que se la pasa dando palabras personales a todo el mundo. Un profeta es quien despliega ante los Hijos y Hermanos la profundidad y la esencia del Mundo Espiritual.
Los profetas que vemos en la Biblia se expresaban de esta manera: «vino a mi Palabra del Señor y vi». Vale decir que podían escuchar con claridad al Señor y Ver el Mundo Espiritual. Facultad casi perdida hoy en día; uno escucha a los profetas de hoy y lo único que ven es: «veo carro nuevo, veo casa, veo apartamento…».
El profeta Isaías declara en el capítulo 30 de su libro que, los que realmente pertenecen a Dios y viven inhalando su Gracia y exhalando su Misericordia verán y escucharán a Su Maestro (JESÚS).
El término Sánscrito para profeta es Rishi (vidente) el que ve lo invisible a los ojos. La iglesia moderna está lejos de eso, ¿Por qué? Porque el atractivo del mundo material (Egipto y el Sistema) es muy fuerte, para consciencias débiles y religiosas.
Desde que empezó esta segunda década del siglo 21, se ha producido un drástico descenso de la religión organizada en todo Occidente, pero la necesidad de Dios persiste y crece y lo que ha despertado ese anhelo en el corazón de muchos, es el desconcierto mundial generado por la visión materialista del mundo – La Matrix Ilusoria -.
Te invito a ser parte de la nueva era que está surgiendo con una única cabeza que es El Padre de las Luces y con un Hermano Mayor Genial y Desenfadado, desestructurado y rompe reglas religiosas llamado Jesús. Él es la Verdadera Realidad y la Verdadera Vida – Su Mente y Consciencia es El Campo Cuántico y Su buen humor sigue sin cambios hasta hoy.
