Apóstol Caleb Mirkin

16/02/2023

Hora de Post: 3:13 PM

De paradigmas y vida cristiana

A los cristianos se nos ha enseñado que Cristo vino para deshacer las obras del diablo lo cual es una absoluta verdad, pero también se nos enseñó una frase surgida de la boca del propio Jesús (lo cual debería darle un peso enorme para todo verdadero creyente) y es la siguiente: “el que cree en mi las mismas obras que Yo hago el hará y aún mayores» (Juan 14:12 ). Para una gran parte de la cristiandad echar fuera demonios ,sanar enfermos y enseñar son las obras de Jesucristo pero es necesario tener presente que una enfermedad, una opresión mental, etc. son manifestaciones de las tinieblas no obras de las tinieblas. La mayor obra de las tinieblas sigue sin ser tocada ni atacada hasta hoy excepto por aquellos creyentes que están reformando su fe y por ello son llamados Generación de Resurrección. La Resurrección fue la mayor cachetada que recibió Satanás cuando fue echado fuera del mundo (un adulto no le da a alguien menor que él un golpe de puño porque no sería justo ,entonces le da una cachetada para hacerle entender algo y eso es lo que hizo Jesucristo con alguien menor que El llamado Satanás) El hecho mis amigos y amigas ,es que Satanás ya no está, fue echado fuera (lo cual muchas organizaciones religiosas y muchos ministros no aceptan porque se les arruinaría todo su ministerio armado alrededor de un enemigo ausente) Satanás ya no está pero su mayor obra persiste hasta hoy y ni siquiera la ola de Apostolitis que estamos viendo (Apóstoles multiplicándose por doquier ) la puede frenar o desbaratar. ¿Por qué el mayor rango dentro de las tinieblas se llaman Principados? Porque son Principios Mentales y es allí donde radica la fuerza del enemigo. ¿Qué es un paradigma? Es un conjunto de creencias, pensamientos y principios mentales que condicionan la vida de aquel que lo acepta. Hoy en día hay muchísimos creyentes sinceros que están atravesando problemas familiares, económicos y de salud debido a este tema del Paradigma del Sistema. La visión del mundo actual y colectiva, sostenida aún por colegios cristianos a través de sus programas de enseñanza, es la que nos enseñaron nuestros padres, nuestros maestros, la sociedad y la iglesia religiosa. Este paradigma ha generado una ilusión, una ficción inducida en la que todos terminamos participando creyendo -como en la película Matrix- que no hay otra realidad posible. Y allí está el origen de muchos problemas que atraviesan los creyentes: haber aceptado que el sistema les eduque los hijos sin caer en la cuenta de que el paradigma les oculta la verdadera realidad. La ciencia dura, materialista, cartesiana y dualista tiene su origen en el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal no en el Árbol de la Vida. Y dejamos que a nuestros niños les metan conocimientos tras conocimientos en la cabeza sin pesar lo que les enseñan. Los nuevos descubrimientos en diversas áreas como neurociencias, epigenética, biología, física cuántica, etc. están echando por tierra los supuestos del antiguo paradigma surgido de la mente caída del primer Adán. La ciencia moderna, no la ciencia clásica, está confirmando día a día verdades eternas expresadas en la Palabra de Dios. Los descubrimientos científicos de las últimas tres décadas han verificado que el mundo en que vivimos depende de lo que el individuo piensa, cree y siente en un grado mucho mayor de lo que cualquiera hubiera soñado nunca. La mayor batalla de la Guerra Espiritual está aún por librarse y tiene como campo de batalla a la mente. Hay que tirar abajo el paradigma de las tinieblas surgido de la mente caída del primer Adán en donde nuestra verdadera naturaleza queda definida por el yo, el cuerpo y la personalidad y reemplazarlo por el Paradigma de la Vida y la Verdad surgido de la mente del postrer Adán.

Por Diseño de Dios somos las únicas criaturas en toda la creación que pueden cambiar su realidad en base a lo que creen, piensan y sienten. No aceptemos los principios mentales de los principados como reglas para vivir en «sociedad» ya que terminaremos viviendo en «suciedad”. La Mente de Cristo nos otorga Libertad, Poder y Autoridad para vivir y cumplir el propósito. Pero es necesario cambiar los principios mentales equivocados por los correctos y ayudar a nuestros hijos en la tarea, pero no al estilo religioso:» hijo te exhorto a que ya mismo dejes de pensar y sentir así » Las tinieblas se ríen de nuestras intenciones de Reforma aún teñidas de actitudes religiosas.

Y, por último: acuérdate, grábalo en tu mente y enséñale a quien no lo sabe: ¡¡el príncipe de este mundo fue echado fuera…ya no está!! Como si fuera un juego infantil: ¿diablo está? …No! Jesús al ser levantado me sacó de escena. Un gran abrazo amigos y amigas. Sean ricamente bendecidos. Y que lluevan arepas, tacos y empanadas.

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