El pasado 29 de septiembre, fue el Día Internacional del Corazón y la fecha fue instituida para llamar la atención sobre este órgano tan noble que en lo espiritual es nada más y nada menos que la sede de la Eternidad.
Eclesiastés 3: 11 expresa con claridad meridiana que:
“El Señor nuestro Dios todo lo hizo hermoso y puso en el corazón del hombre la Eternidad y en la Mente del hombre la noción de grandeza »
Por algo Jesús ninguneó al alma y puso su foco en el corazón y la mente.
El corazón tiene 40000 Neuronas Especializadas las cuales le permiten pensar, recordar y sentir independientemente del Cerebro. Pero hoy en día – y eso es una tendencia creciente y sostenida en las últimas dos décadas – las enfermedades que afectan al corazón son causa líder de muerte en las estadísticas de salud de todo Occidente.
La Hipertensión arterial es una epidemia en expansión y cada vez en gente más joven. Tengo un querido amigo que maneja una empresa tradicional y está hipertenso; un colega delgado y deportista se descompensó por un pico hipertensivo.
El Corazón es el órgano blanco del Estrés y la Inflamación Sistémica. Los dos asesinos más grandes que ha gestado el Sistema; se requiere una Estrategia de Salud Holística y realmente Transformadora.
Jesús ha gestado una Comunidad Terapéutica Holística muy especial llamada Game Changers y El Espíritu Santo nos está guiando, para llevar a cabo una transformación estratégica y científicamente probada para cambiar la biología a través de la interacción Mente -Cuerpo, Mente -Genes y Mente – Espíritu.
Hemos redescubierto la Suprema Importancia de la Coherencia Mente – Corazón para gestar una salud plena. Jesús habla de eso en El Evangelio de Tomás y créanme, no tienen idea de lo clave que es lograr que Corazón y Mente sean realmente uno. Cuando lo logras entiendes que todo es posible y todo cabe.
Y lo mejor ha sido y es permitirle a Jesús generar en nosotros Consciencia Plena (Christ Consciousness) que es totalmente contraria a la Inconsciencia que genera el sistema.
Ser Inconsciente es básicamente:
• Comer apurado y encima comida chatarra o muy procesada
• Sentirte mal todo el tiempo al igual que ayer y al igual que mañana
• Oír sin escuchar y reaccionar negativamente a todo
• No te caes: Te empujan, te tiran agua, soplan el micrófono o tu frente.
• No practicar el Silencio (ese espacio sagrado)
Sólo es verdaderamente libre aquel o aquella que sabe transformarse y renueva su salud
