Quiero con paz interior y claridad poderles expresar lo siguiente e invitarlos a un espacio de necesaria reflexión.
Yo, además de pastor y apóstol, soy médico ¿ok? Y así como el Señor Jesús no se avergüenza de mi, al verme usar un estetoscopio o un saturómetro o un otoscopio para ayudar a mejorar la salud de mis pacientes, así tampoco se avergüenza de mi por usar una herramienta científicamente probada como es la Meditación.
«Hermano, la Meditación Cristiana es devota y contemplativa» Amén, lo sé y lo practico, pero de lo que estoy hablando aquí no es de una práctica que mejora mi espiritualidad; estoy hablando de una herramienta para mejorar y transformar la salud.
Permítanme exponerles esto amados: la cantidad de evidencia científica de primer nivel que tenemos hoy en día, acerca de la Meditación como herramienta terapéutica de la Medicina Holística Integrativa, es irrefutable; lo cual significa que ya no puede ser contradicha con pruebas o argumentos.
Que una persona pueda derrotar una enfermedad limitante, que un joven recupere su vista, que una mujer revierta una prediabetes, que un colega médico se sane de un Mieloma Múltiple,q ue a una Farmacéutica se le forme nuevamente la glándula tiroides, que la vitalidad vuelva a un cuerpo que la está perdiendo.
No se puede decir que eso sea festejado o favorecido por las tinieblas. Eso es algo que viene de Dios como muestra el Salmo 103.
Como pastor sé que corro el riesgo que me excomulguen, los celosos guardianes de la doctrina y la forma, los saboteadores de la Gracia y silenciadores de milagros, pero como Médico voy a ayudar a cuanto hermano esté pasando por dolor y quebranto en su salud y seguiré mirando al Cielo por inspiración y guía.
Hay algo que quiero que sea el eje de pensamiento de cada uno: Jesús NUNCA te va a hacer pagar por tus errores ,aún ya conociéndolo – Él ya pagó TODO, ¡Consumado Es!
