Apóstol Caleb Mirkin

25/11/2024

Hora de Post: 10:49 PM

Batalla espiritual – hechizo religioso

Anoche reflexionaba sobre la Guerra Espiritual lo cual es un tema muy en boga, sobre todo en el Neopentecostalismo y el Movimiento Carismático y postean imágenes de guerreros medievales y hasta de templarios. Incluso, hay una Biblia para la Guerra Espiritual.

Mirando hacia atrás, puedo ver cómo estuve envuelto en ese movimiento: mapeos, intercesiones, guerra de altares, etcétera y la verdad es que, a la Luz de la Revelación me agarro la cabeza y me digo: «!por favor! ¡Cuánto me dejé engañar y hechizar por el sistema religioso!».

¿Se puede luchar o batallar contra alguien ausente?

La neta que la respuesta es No; no puedes luchar contra alguien que no está ni estará más  nuevamente. El enemigo fue destruído -SÍ, tal como lees -Fue destruído. Hebreos 2:12 es muy claro al mostrar que Jesús se hizo humano para aniquilar y destruir al diablo. Entonces, la pregunta del millón es esta: ¿Algo destruído puede seguir activo? Obviamente NO.

Jesús ya juzgo y echó fuera a satanás y sus huestes (Juan 12 :31), sólo quedó el eco de sus voces dentro del sistema mundo.

La Guerra espiritual actual y real es una guerra de consciencias: la consciencia de Adán vs la Consciencia de Cristo.

Es una guerra muy sutil e invisible de la cual solo puedes darte cuenta cuando se te caen todos los velos.

Es una guerra destinada a que no evoluciones y no te transformes.

Es también, un ataque a nuestra verdad: solos espíritus eternos, somos los Hijos de Luz, vinimos a esta tierra para vivir una experiencia humana con propósito.

Es también una guerra de imágenes.

La imagen que creaste vs la imagen de Dios

¿Y por qué se la llama Guerrra Espiritual? Porque en el fondo es la Guerra entre dos espíritus: el espíritu de temor vs el Espíritu de Resurrección.

¿Cómo ganamos esta guerra? Saliendo del Hechizo de la Religión y despertando a nuestra verdadera esencia espiritual y creadora.

Muchos ya hemos despertado y hemos salido de las estructuras religiosas que nos limitan y cautivan y hemos hecho un salto cuántico al vacío movidos por la Fe en Cristo y la Resurrección.

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